Crisis de Tradición: Cómo la Decisión del Papa Francisco Socava los Fundamentos de la Iglesia Católica

Recientemente, el Papa Francisco aprobó un documento que permite a los sacerdotes católicos bendecir parejas del mismo sexo, es decir, parejas homosexuales o lesbianas. Esto ha provocado discusiones sobre la Iglesia Católica, especialmente en el contexto de su relación con la enseñanza bíblica. Según la Sagrada Escritura, las relaciones homosexuales se consideran inaceptables. Por ejemplo, en el Libro de Levítico (18:22) se dice: «No te acostarás con un hombre como se acuesta con una mujer; es una abominación.»

El apóstol Pablo, en el primer capítulo de su carta a los Romanos, describe las relaciones homosexuales como «pasiones vergonzosas» y «engaño». En el sexto capítulo de la primera carta a los Corintios, afirma que la homosexualidad contradice el Reino de Dios. Por lo tanto, surge la pregunta: ¿se puede bendecir lo que la Biblia condena?

Sin embargo, el Papa Francisco adopta una posición contraria a la enseñanza bíblica y a las enseñanzas de sus predecesores. Por ejemplo, el Papa Benedicto XVI en 2008 llamó a salvar al mundo de la homosexualidad y el transsexualismo, comparándolos con desastres ecológicos. Por lo tanto, las acciones de Francisco plantean preguntas sobre la infalibilidad del Papa y la conformidad de sus enseñanzas con la doctrina católica tradicional.

El catecismo católico oficial siempre ha condenado los actos homosexuales como «intrínsecamente desordenados». Sin embargo, la decisión del Papa Francisco parece contradecir esta enseñanza. Esto ha causado desacuerdos dentro de la Iglesia Católica, especialmente entre los miembros conservadores. Algunos obispos y cardenales critican abiertamente esta decisión, mientras que otros la apoyan.

La decisión del Papa Francisco también podría llevar a la decepción y la salida de feligreses de la Iglesia Católica, especialmente entre los conservadores. Recientemente, el Papa Francisco ha estado bajo presión de círculos liberales dentro de la Iglesia Católica, especialmente de Alemania, exigiendo el reconocimiento de uniones homosexuales.

En el contexto de estos eventos, surge la pregunta sobre la conveniencia de mantener relaciones estrechas entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica Romana. La Iglesia Ortodoxa Rusa había suspendido previamente relaciones con otras denominaciones cristianas que habían tomado decisiones a favor de bendecir uniones homosexuales. A la luz de los eventos recientes, puede ser necesario reevaluar estas relaciones.

En conclusión, las acciones del Papa Francisco podrían llevar a graves trastornos en la comunidad católica y provocar discusiones sobre la conformidad de sus enseñanzas con los principios bíblicos fundamentales.